Sociedad
EL C-Star, bautizado ya como 'el barco fascista' está fletado por el movimiento de ultraderecha Generación Identitaria.
EL C-Star, bautizado ya como 'el barco fascista' está fletado por el movimiento de ultraderecha Generación Identitaria.

El barco fascista que ‘protege’ el Mediterráneo ‘ataca’ a la ONG Proactiva Open Arms

El C-Star, fletado por el movimiento juvenil de extrema derecha Generación Identitaria, acusa a la organización catalana de “atraer emigrantes” y “traficar con personas”

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Sáb, 12 Ago 2017

El C-Star sigue sembrando odio por el Mediterráneo. El barco de 40 metros de eslora fletado por el movimiento juvenil de extrema derecha Generación Identitaria ha tenido en las últimas semanas distintos enfrentamientos en su misión de impedir el paso a las embarcaciones cargadas de migrantes que tratan de llegar a las costas europeas.

Uno de ellos con la ONG Proactiva Open Arms, dedicada al rescate de refugiados. El barco de la organización catalana se encontró con la embarcación fascista.  “Se acercaron a nuestro barco y comunicaron por radio a través del canal 16 que es un canal de emergencias” cuenta a ELPLURAL.COM Ricardo Gati, director operativo de esta organización. “Alegaban que teníamos que alejarnos porque éramos traficantes y un factor de atracción de emigrantes”, recuerda.

“Nosotros nos limitamos a decirles que tenían que dejar libre un canal que no puede utilizarse para ese tipo de comunicaciones; pero insistieron diciendo que nos tenían vigilados, que seguirían observándonos y que los días de las operaciones de tráfico de personas libres y sin control en el Mediterráneo se habían acabado porque estaban ellos”. El objetivo del C-Star es precisamente ese, patrullar el mar para ‘vigilar’ las actividades de las organizaciones no gubernamentales y devolver a la costa africana a los emigrantes que encuentren.

Fue todo “surreal y bastante peliculero”, explica Bati a este medio.

La ONG catalana se ha enfrentado en las últimas semanas a varios problemas. Navegando en aguas internacionales, a trece millas de la costa libia, “vimos acercarse muy rápido un barco de la guardia costera de Trípolí”, narra este integrante de la agrupación. “Es uno de los 12 barcos que se le habían quitado a Gadafi y que después de arreglarlos Italia devolvió a Libia”.

Por radio les ordenaron que se alejasen, indicándoles que podían entrar en aguas libias. “No era nuestra intención”, aclara Bati, “y luego nos amenazaron diciéndonos que la próxima vez nos atacarían y nos dispararían sin avisar”.

A partir de ahí “empezaron con el mismo discurso que el C-Star, acusándonos de traficantes e indicándonos que llevaban días controlándonos porque éramos sospechosos de tráfico de personas”.

El discurso siempre es el mismo, subraya Riccardo, pero “es un discurso triste y muy grave que lleva a que se desarrollen proyectos tan deplorables como el de Generación Indentitaria y sirve para que a la guardacosta entrenada por Italia acabe disparándonos, que fue lo que al final ocurrió. A 350 metros nos lanzaron una ráfaga de disparos al aire”.

Financiados a través de crowdfunding

El C-Star financió su operación ‘Defend Europe’ a través de una campaña de crowdfunding lanzada por activistas antiinmigración franceses, alemanes e italianos. La iniciativa acabó siendo suspendida por Paypal, pero hasta ese momento la organización ya había recaudado 76.000 euros.

El barco, no obstante, se ha encontrado con distintas dificultades en su recorrido por el Mediterráneo. Fue retenido en el Canal de Suez, las autoridades de Catania les prohibieron atracar en el puerto y en el norte de Chipre fueron retenidos y tuvieron que comparecer ante el juez por no tener la documentación en regla y entrar ilegalmente. En Túnez una cofradía de pescadores lo rechazó sacando incluso pancartas y Proactiva Open Arms tiene grabaciones de las conversaciones de la Guardia Costera de tunecina en las que se le ordena dejar la zona.

"Ahora llevan días parados por allí", afirman desde la ONG.

Tripulantes engañados

Otra de las polémicas que se cierne sobre el C-Star tiene que ver con su tripulación. Cinco de los trece ceilaneses que viajaban en él solicitaron asilo en Chipre y acusaron al capitán de haberles engañado. Según su testimonio pagaron 10.000 dólares cada uno por un viaje que arrancó en Yibuti y que tenía por destino final Italia.

La organización neofascista reconoce que los tripulantes entregaron ese dinero, pero alegan que lo hicieron para participar en un curso de formación marinera.

Querella criminal

Distintas asociaciones europeas y partidos políticos han pedido que se impida al C-Star llevar a cabo su proyecto. La Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado  ha interpuesto incluso una querella criminal en Madrid contra Generación Identitaria por pretender bloquear embarcaciones de migrantes y refugiados.